No me parece feo, aunque pierde toda la línea ligera y afilada del velero típico.
Sin embargo me parece un diseño muy lógico y que puede tener su mercado para el navegante que quiere un salón grande y con vistas, y no le importe sacrificar lo que significa tener una cubierta despejada.
Para mí lo malo sería no poder ver el horizonte ni los catavientos, ni poder sentir el viento en ceñida desde la bañera, y los problemas de tener tanta obra muerta; pero eso sería lo malo, no la estética.
La innovación con lógica siempre es buena.
El mercado dirá. Si se pone de moda más de uno le encontrará la lógica...
