Bueno, un tema que trae cierto debate.
Que el deseo se convierta en objeto del arte, no es lo mismo que el arte se convierta en objeto del deseo.
Si una obra maestra del románico o el renacimiento es técnicamente superable ¿Deja de ser Arte? Mi sobrina pinta mejor la perspectiva y la proporción, ilumina de forma asombrosa sin perder la carga emocional que la impulsa y su absoluta libertad, dada su corta edad.
Lo que transmiten, reflejan o tratan de dar respuesta no puede ser abordado desde un contexto alejado, dado que salvo descripciones comparativas, las piezas, habrían perdido su valor real.
No se puede abordar la lectura del Quijote sin un extenso trabajo de contextualización, porque no alcanzaríamos a comprender ni tan siquiera la carga de significado de las diez primeras líneas y tampoco podemos enfrentarnos a una obra esperando que por medio de algún automatismo nos empiece a decir cosas o no, a eso yo le llamo caja tonta. Observar una pieza artística precisa de su espacio y su tiempo, de nuestro enfrentamiento y complicidad, nunca podrá sin nuestra aportación ser nada, solo desde nuestras preguntas, sensaciones o impresiones empezara a revelarse como tal obra de arte.
Me callo por el momento que ya es mucha chapa.
