Eso de ver criar los caballitos de mar tiene que ser una auténtica pasada.



Yo lo más que pude hacer fue sacar adelante una puesta de phylander, el incubador bucal egipcio.
Por ahí todavía debo de tener grabada la puesta. La hembra cava el el suelo y deja los huevos y el macho los fecunda. A continuación se los pone en la boca y así permanece, sin comer ni nada, hasta que eclosionan.
De todas las crías sólo pude sacar dos adelante, pero fue una experiencia muy buena.
Saludos
