Un señor bajito llega a un barbería para pelarse. El barbero, que se encuentra hablando de futbol con otro cliente, le dice que suba al asiento y comienza a elevarlo, para situarlo a la altura adecuada.
Mientras con el pie le va dando a la palanca, sigue entusiasmado con su charla futbolistica. Ensimismado con la plática, continua dándole con el pie a la palanca, mientras que el sillón se eleva en busca del techo.
En un momento dado, ante la inminencia de golpearse con el techo, el pequeño hombre le espeta:
- Oiga, que va a hacer, ¿pelarme o cambiarme el aceite?.
Saludos.
