Ya te puedes morir tranquilo, KIBO! No todo el mundo ha tenido la oportunidad de salvar vidas!



Seguro que cuando los náufragos vieron que ibas para allí sintieron un alivio y alegría inmensos!
A mi me pasó lo mismo navegando sola por el cabo de gata a una milla de la costa, por culpa de un tapón que faltaba (eso lo supe después) fue entrando agua en la quilla y vi que la barca se hundía. Llamé al puerto para que me vinieran a rescatar, y justo cuando habia dado mi posicion vino una olita y la lanchita se dio la vuelta.
Las dos horas que tardaron en llegar a rescatarme estuve apoyada en el casco para no cansarme y -aparte de haber perdido todo lo que llevaba y tener que pagar un pastizal de reparaciones y del rescate- no me pasó nada.
Siempre lo recordaré, por unos segundos me dio tiempo a llamar, pero si no ¿qué habría sido de mi? Por ahí no pasaba nadie...
Un brindis por KIBO y por la suerte que tuvieron los buceadores

