Ya me veo toda la mar salada llenas de boyitas para conducirnos mansamente al control, y los cartelitos flotantes "atención, control de alcoholemia" repartidos sobre las crestas de las olas, y al Guardia de servicio asomándose diligente a la patronera,
-Por favor, esto es un control rutinario, tenga a bien soplar por el aparato"...
Y el patrón que contesta...
-Guaggggggo, que é uhté un guagggggo, queré que le soplel parato, coshiiiino"...

(en esta ocasión sin alcohol, por lo que pueda pasar...)