Ahora en serio... despues del magnifico final de Jack Lemmon en "Con faldas...". Nadie es perfecto.
Te sientes armadora, patrona, guia y voluntad de tu destino y de repente, no solo te conviertes en co-armadora, co-patrona, co-oones, sino además en alumna, co-laboradora y servicial.
Y una mierda!!!!!. El barco es mio, los defectos, imperfecciones y desastres son tambien mios. Y eso no son celos. Afecta a tu autoestima y hace tambalear tu delicado equilibrio, relanzan el orgullo, retuercen tu vanidad, sal sobre las heridas de imperfecciones, vinagre a beber. No eres sumisa quieres ser independiente, luchas por ello. Y eso es una lucha cuando debería ser hermoso.
Y tu mente gira y gira y remueve tu espiritu y pierdes calma, perspectiva, objetividad. Es como un divorcio de uno mismo y te enrocas en la rabia que ciega.
Pero despues del tempestuoso paisaje quedas tu misma y tus virtudes tambien ayudan a superar esto.
Primero, no te callas ni debajo del agua, comunicación.
Segundo, el amor o el cariño, la tolerancia y la paciencia ayudan a superar y a ti no te falta. ¿Compensa o no, tolerar?.
Tercero. Se trata de pedir respeto, cada uno tiene que saber y reconocer cual es el sitio asignado por las circunstancias. El patron manda, el tripulante colabora, pero no decide.
¿Es el tripulante ideal?. Nadie es perfecto.
