Po zí...
13 barcos se ha cargado el buen señor... ¿qué culpa tenían los pobres barcos?
Eso sí, creo que gracias a él, los veleros se mueven sin viento, e incluso sin patrón: basta que ese hombre se acerque a un barco en el que haya un cartel de "en venta" para que el barco solito, sin ninguna intervención humana, desatraque y salga disparado... y es que ninguno quiere ser el nº 14.
Luego dicen de los mañicos... ¡eso es tozudez, y el resto, chorradas!
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