Re: Os dedico un relato
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Genoves, me has emocionado con tu secreto! Si llegas a ser de letras...
Jardavi, genial como siempre pero gracias muy especiales por la sinopsis.
Vamos a ver, que cada vez lo ponéis más difícil. Hoy he tomado un café bastante tarde y hago honor a mi nick.
Clara observaba a Inma en silencio, compadeciéndola, intentando ponerse en su lugar y sintiéndose culpable de una infidelidad que sólo había existido en su imaginación. Joaquín había sido durante horas la imagen del hombre soñado, que creyó haber encontrado en Internet. Ya nunca podría llegar a descubrir si fue realmente él, el desconocido que la enamoró, tal y como empezó a sospechar desde que pronunció en la bañera del first, esa frase que tanto la impactó cuando la leyó en el foro náutico.
Martin, en cambio, era el hombre real. Pudo verlo (la primera impresión: él, apoyado en el muro, ofreciéndole una copa y una sonrisa), olerlo y escucharlo (cuando hablaron tan cerca el uno del otro para poderse oír si sonaba algo más fuerte la música de la fiesta), tocarlo (esos pequeños roces aparentemente involuntarios que no eran más que pura atracción). Su forma de ser la conquistó y al fin sintió el sabor de su boca y su piel cuando se estuvieron amando.
Empezaba a pensar que necesitaba la ayuda de un profesional, algo a lo que siempre se quiso resistir para evitar verse forzada a contar su secreto. Sentía profundamente la muerte de Joaquín, pues de forma irracional se había enamorado de sus palabras y, cuando miraba a Martin cómo tomaba la mano de Inma para consolarla, los celos que creía que nunca llegaría a sentir, le demostraban lo enamorada que estaba de él.
Triste por Joaquín, y en parte por Inma, confusa por sus sentimientos, pero a la vez más viva de lo que nunca hubiera podido soñar. ¿En qué momento perdió el control que siempre mantuvo en todas sus relaciones? Ahora estaba entregada y a la vez temerosa de poderlo perder. Sintiendo que nada podía hacer para aliviar su pena, que no fuera ayudarle en la venganza que había tramado, pensaba todas las cosas que le podían llegar a pasar. Y tenía miedo.
Sólo quedaba un filo de penumbra en el horizonte cuando llegaron de nuevo al fondeadero. Martin no quiso dejar a Inma en el First, pero ella insistió asegurándole que estaba bien, y se sentiría mejor si tenía la posibilidad de quedarse sola rodeada de sus cosas y las de Joaquín, para pensar y recordar. Prometió que les avisaría para cualquier cosa y Martin no tuvo más remedio que ceder, amarrando el Ketch a la boya libre más cercana. Hubiera preferido tenerlas a las dos en el mismo barco para su seguridad.
Clara subió primero, y él amarró el chinchorro a la popa pensando en lo poco que iba a tardar en volverlo a usar. Quería descansar puesto que en horas todo iba a comenzar. No tenían hambre y tan solo bebieron agua en un silencio que ninguno de los dos se atrevió a romper. Se miraron a los ojos y se abrazaron muy fuerte. Como si fuera una despedida; por si era la última vez; por toda la tensión; para aliviar la pena o simplemente porque se querían, al abrazo siguieron los besos y al dolor, el deseo y el placer. Y mientras hacían el amor, lenta y muy suavemente, se contaron alguno de sus miedos. Él prometió que intentaría cuidarse porque quería volver, y ella se sintió aliviada. Las palabras se transformaron en susurros, y éstos en gemidos…
Un ruido la despertó. Pensó que algún barco había garreado hasta tocar con el suyo porque no recordó que estaban amarrados en las boyas. Martin no estaba en la cama. Se levantó asustada y lo encontró preparado con el arma encima de la mesa.
¿Vas a acompañarme?- le preguntó.
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Editado por desvelada en 03-10-2010 a las 03:30.
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