Siempre está Cádiz.
Esta vez sí disfrutamos de su bahía, y del Puerto.
Con pena, tomamos conciencia de que se termina la "aventura". Despedimos a Cierraelpico. Y sabemos que vamos a cruzar de nuevo el Estrecho para entrar en el Mediterráneo, camino de los puertos de origen.
Pero el resto sabemos que nos espera Ceuta, ¡y la Feria de Málaga!.
