Cita:
Originalmente publicado por Blue Alachar
La primera vez que estuve en Casa Anita fue en 1967. Entonces, Rafa, Ramón y Juanito eran muy niños. Vivía -y estaba en la cocina- la hermana de Anita (de ahí lo de "las Anitas"); a su marido, le faltaba mucho tiempo para que le hicieran la traquotomía; a Dalí, aun se le veía alguna vez tomando un aperitivo en el Melitón; se paseaba un poeta cuyo nombre no recuerdo, pero sí un sombrero de pelo de castor que llevaba invierno y verano, incluso, dentro del Maritim cuando se emborrachaba mientras recitaba unos poemas incomprensibles; Carlos, aun no había abierto su primera galería (aquella, junto a la iglesia), las casas "de pescador" se compraban por dos reales y, muchos, llegaban por mar desde Rosas para ahorrarse la carretera, casi-camino de cabras. En fin, qué viejo soy...
|
¡Y que suerte has tenido al poder degustar ese Cadaqués tan auténtico! (me das una sana envidia...

)
A mi, Cadaqués, me
"atrapó" hace unos 15 años, en un viaje relámpago por la costa del Cap de Creus, pero no pude disfrutarlo más que cuando ya empezaba a perder ese sabor, mucho más recientemente...
Pienso que, lamentablemente, esto ha pasado +/- con todos esos, antaño, encantadores pueblecitos de pescadores de la costa... Es el precio del éxito turístico... de masas!
Es un proceso que he vivido mucho más de cerca en Tamariu, que no tiene el encanto de Cadaqués, pero que cuando yo era un renacuajo y pasé allí mi primer verano (1969) de una larga serie, todavía tenía el sabor marinero de la madera de los llauts, el esparto de las cuerdas y la brea de calafatear en la playa... y de las anchoas y sardinas cocinadas frescas en el chiringuito de cada uno de sus pescadores (Rodondo o Patxei por poner sólo dos ejemplos que recuerdo).
En fin, la Costa Brava ya no es lo que era, ni tampoco Cadaqués, ni siquiera fondear en su bahía..., desde que es obligatorio pagar una boya y está prohibido hacerlo a hierro...
Por la suerte que has tenido al vivir esos tiempos en Cadaqués
P.D.: Si Josep Pla levatara la cabeza... no sé yo si escribiría otra vez un libro como "Costa Brava"