Sé de mucha gente que ha dejado de navegar por allí. Alguien lo ha dicho claramente refiriéndose a que si suben precios, habrá menos barcos y de esa manera algunos privilegiados podrán disfrutar a sus anchas. Esa es la voluntad y en eso se está convirtiendo.
A mi me parece una desfachatez y bien tienen merecido que se les tuerza y se vean obligados a pensar en el mar de otra manera.
Hay dos formas de gestionar el mar, además de bien o mal:
Amando al mar, o no amándolo. Y lo que allí se percibe es la segunda forma. Eso es lo que me apena.
