Como bien se dice, por cortesía entre gentes de mar, yo si me cruzo con otro barco, levanto la mano y saludo.
Si el barco es gris y con cañones, lo mismo; pero de andar jugando con la banderita, nada de nada, que lo mismo te cruzas en ese momento con la patrullera, y te calzan por tener arriado el pabellón.
Casi sería menos peligroso arriar tres veces el pez que haya caído en el curri, al cruzarnos con un pesquero...

Embat