Antagallas,
ya sabes tu que los niños crecen muy rápido, y claro, eso significa que nosotros envejecemos proporcionalmente. Es por eso que trato de dejarme las menos cosas por hacer, por aquello de que nunca se sabe.

Será un placer si, cuando os apetezca y os sintáis preparados, decidís acompañarnos de travesía. Al final, la mayoría de veces el destino es lo de menos. Lo que cuenta es la buena compañía.