Parece que las quejas no caen en saco roto. En el número de Octubre de la revista "Skipper" dentro del artículo "Análisis de un verano" se hacen eco de las quejas sobre San Antoni de Pormany con los que se ponen en contacto telefónicamente para solicitarles una explicación sobre la prohibición de amarrar los dinghies y suministros de agua.
Y la respuesta de responsables del citado puerto ha sido que disponen de una zona especialmente destinada para atracar los anexos y que lo que niegan es el que los usuarios amarren donde les plazca.
Así que según las quejas expuestas aquí por varios cofrades de los que no hay que dudar, lo que han hecho es echar balones fuera, al menos por lo visto como he dicho antes, las quejas no caen en saco roto.
Saludos y unas

, a ver si entre todos se solucionan los problemas.