

Aqui os paso otro relato corto del escritor ruso Aristides Karchuk que me ha gustado.
Si, como casi todos los navegantes solitarios era callado y discreto, algo
patologico e inherente a su forma de vida, sin embargo su atención siempre
estaba bien dispuesta, tal vez por ello no podia evitar el observar siempre
que aparecia a aquella chica que vivia unos barcos mas alla de su palanca.
El la miraba con los ojos dulces que la salada Mar pone en el rostro de la
gente buena, el nunca vió una mirada de ella hacia el, es por ello que
nunca pudo imaginarse antes que aquella madrugada ella golpeara con sus
nudillos el casco de su barco y mientras el se quitaba a toda maquina los
frenos de su sueño, ella con solo su saco por capital, le pidiera que zarparan
inmediatamente.
Desde entonces el nunca mas navegó o estuvo solo, siendo las Mares y
los vientos favorables a su rumbo.
(Aristides Karchuk)
Espero os haya gustado.
Saludos
Miahpaih
Lo importante no son los años de tu vida, lo importante es la vida de tus años.
(Abraham Lincoln)


