Armano, quédate tranquilo. Ambos fueron diseñados en una época en la que el concepto de apartamento flotante aún no existía. El Coronado 25 tiene más eslora, pero menos manga; también menos altura interior. A cambio es más estilizado. Puede parecer antiguo, pero a mí siempre me ha parecido precioso. Es un diseño americano bastante veterano.
El Virgo Voyager 23 lo diseñaron Bill Dixon (que aún trabaja para Moody, bueno, para Hanse) y Ron Lunney. Menos eslora, mangudo y con volumen. En el agua se nota. Parece realmente grande para sus veintitrés pies nominales. Si te fijas en el enlace anterior, comentan que los primeros biquillas de la serie conservaban en la carena la zona en la que iba anclada la quilla convencional; en los últimos se modificó el molde, redondeando la parte inferior. Estuvo en producción hasta casi los noventa, así que puedes encontrar ejemplares relativamente modernos. O menos viejos, como lo quieras ver. Los Coronado serán siempre más antiguos.
Ambos tenían bastante lastre, en el Virgo en una proporción del 50%. Yo he navegado en el Coronado ocasionalmente: clase no le falta, desde luego. El Virgo recuerdo haberlo pasado con facilidad con el Dufour 24 que yo tenía entonces.
Conviene también mencionar alguna peculiaridad constructiva del barco inglés. Lo leí en PBO. Se utilizaban pistolas para dispensar los refuerzos de fibra, lo cual no era un método muy preciso. En consecuencia, se tendía a engrosar mucho los cascos. Vamos, que el barco pesa lo suyo.
Lo dicho, habitables, pero con aplomo. Nada que ver con algunos diseños modernos, más pensado para lagos y aguas cerradas.
