Unas rondas

para todos los cofrades, especialmente para aquellos que aprecian navegar en solitario.
Me voy a permitir escribir estas lineas para en base a mi experiencia comentar algo sobre la Linea de Vida, y vaya otra ronda

para los que quieran aguantar el "ladrillo" que voy pasar a exponer.
En primer lugar hay que señalar, como ya se ha comentado en este hilo, la dificultad

de subir al barco una vez que te has caido y quedes enganchado con el arnes, pues esa experiencia la he tenido yo, aunque a modo de simulacro, y lo cierto es que es francamente dificil, sino imposible.
Navengando a vela a cinco nudos, con otra persona abordo, me tire enganchado con el arnes y no conseguí subir de nuevo hasta que el barco se aproo al viento por efecto del freno que representaba mi propio cuerpo y lo poco efectivo que resulto el piloto automático.
Ante esa experiencia, empece a preocuparme por buscar otra formula alternativa

, pues era evidente que en solitario si me caia, y al piloto le diera por funcionar bien, me podría convertir en un navegante arrastrado por su propio barco.
Buscando lo que hacian otro navegantes solitarios me encontre con algunos como Tabarly, y sabemos desgraciadamente lo que paso, o Ugarte, que comentaban como no siempre utilizan el arnes, pero la idea que me convenció fue la solución de un neozelandes, que en su "cata" utilizaba a modo de linea de vida una driza a la que enganchaba su arnes, pues el decia, y esa era la idea, lo importante era no caerse fuera del barco


.
Esa solución la he estado utilizando bastante tiempo, y mi experencia me ha demostrado que es eficaz, así hace menos de un mes navegando por el Estrecho con orejas de burro, en una trasluchada cuando cambiaba el tangon de banda, perdí el equilibrio, cayendo con todos mis huesos sobre cubierta, sin otros daños que la perdida de un gorro y un moratón en el culo, pero como veis estoy aquí para contarlo.
La idea

de nuestro amigo neozelandes ha funcionado, aunque os parezca que es de cachondeo


, lo importante es no caerse fuera del barco.
Además esta solución permite evitar una causa de caida por la borda que ha provocado mas de una desgracia, y a la regata de Alboran del pasado año me remito, cual es que se produzca en el momento que nos soltamos el gancho del arnes para trincarlo a otro punto, pues con la driza enganchada vas de proa a popa sin necesidad de soltarte, eso sí siempre por barlovento, por que si te caes vas hacia dentro del barco no hacia fuera.
Hay que decir, que se trata, o al menos así lo hago, de engancharse la driza al arnés, dejando el cabo del mismo y su mosqueton para un segundo enganche en la zona donde se esté maniobrando.
Algunos compañeros con los que he comentado este tema me indican que les resulta dificil maniobrar enganchados a una driza, pero a mí me parece más complicado andar por cubierta evitando que el cabo del arnés engachado a una linea de vida no se líe con las escotas, contras o retenidas que pupulan por la cubierta, mietras que con la fórmula de la driza no tienes que preocuparte de nada, solo comprobar que no está liada con otra driza con la que tengamos que hacer maniobras, por ello normalmente utilizo la segunda driza de spy que paso por detrás de los obenques.
Yo solo os recomiendo que lo probéis.
Ahora, no obstante estoy experimentado otro sistema para estar enganchado en rumbos cerrados, mediante un arraigo que he colocado en un rail inferior de la botavara, donde estan los cáncamos de la escota, rizos y contra, al cual me engancho con el arnes, permitiéndome, al correr por todo lo largo del carril, desplazarme casi hasta la proa sin necesidad de soltarme.
Perdonar por el rollo


, pero quería exponeros mi experiencia, por si es de utilidad a alguien.
Una ronda

, mejor dos

, para todos aquellos que hayan aguantado este rollo.