Re: El velero perfecto, el estoicísmo y el sometimiento liberador.
Son muchas cosas mezcladas, por eso acepto la crítica que hace referencia a las churras y las merinas, sin embargo creo que se debe mas a mi tendencia a enrollarme que a una falta de línea argumental.
Quizás con una metáfora lo explice mejor:
Últimamente compruebo que la gente cree en la media naranja. Cree que hay alguien perfecto en algún lugar del mundo que encajará de forma precisa con su manera de ser. No hace mucho escuche a unos expertos couchings una conversación privada. Hablaban de su relación de pareja. Una mujer joven muy brillante que se precia de ayudar a los demás, decía:
ya sabe mi pareja que yo voy con el paquete completo, me toma o me deja, pero es lo que hay. Me pareció una tiranía y un desconocimiento del verdadero amor. Cuando pregunto a algunos jóvenes sobre el hombre o la mujer perfecto, noto que los ojos les hacen chirivítas y cuando empiezan a describirlo, les contesto; el hombre o la mujer perfecta no existen porque sino tendrías que cambiarlos todos los años.
Así ocurre que una cosa es la pasión y otra el verdadero amor. La pasión nos tiraniza a nosotros y a nuestras parejas, el verdadero amor aparece cuando aceptamos los defectos del otro y así acabamos aceptándonos a nosotros. Surge entonces la toma de conciencia y un binomio que acaba generando el amor verdadero.
Con los barcos, con la toma de contacto con la naturaleza, ocurre algo parecido. Cuando buscamos el velero perfecto, nos estamos apartando del camino y sin embargo cuando nos entregamos y disfrutamos incluso de nuestras limitaciones, de las de nuestro barco o de las condiciones que no son las evoca una maravillosa postal, aún a pesar de eso o gracias a eso, es cuando nos fundimos, cuando aparece ese impulso incluso a entregarse a lo que nos parece forma parte de nosotros mismos.
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