Re: El velero perfecto, el estoicísmo y el sometimiento liberador.
Para responder a tu pregunta te copio un fragmento de un relato que escribí en el 2009, pero claro, todo parecido con la realidad es....
Estuvo contemplando la luna, hasta llegar a pensar que quizás podría sufrir alguna transformación. Cuando ésta también se ocultó en el horizonte, se podían divisar el halo de la isla y los de la península a la vez. Varias poblaciones, varias lenguas y el mismo mar. El cielo rebosaba de estrellas y contempló algunas fugaces.
Downstream sonó entre las canciones aleatorias de su reproductor y se emocionó sin poder recordar ningún momento preciso asociado a ella. Se adormeció con las otras, confiada en la alarma del radar y del navegador. Un bandazo la despertó, se levanto y, asida al guardamancebos, se asomó al balcón de popa. Miró embelesada cómo la estela turbulenta de agua se iluminaba continuamente con luces fosforescentes, que quizás eran plancton las pequeñas, y medusas las grandes bolas. ¿Una defensa contra la agresión de la hélice y el roce del barco? No lo sabía pero daba igual: era tan hipnóticamente bonito... Lejos ya no se veía nada que recordara a la brisada isla. El agua más osbcura todavía. Hacía calor y pensó en que ésta quizás no estaría muy fría. Cuanto tardaría en morir si un golpe de mar la tirara al agua? Sería tan fácil como parecía? Por qué le tentaba esa idea? Entonces recordó que había prometido ponerse el chaleco y no lo hizo. Pensó en alguien que dejaba en tierra y en el confiado patrón que dormía en el camarote. Apartó esos pensamientos de su mente para poder continuar, y buscó una alegre canción.
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