La mayoría hemos vivido momentos inolvidables en barcos cotrosos y viceversa, es un factor más pero ni el único ni el primordial.
Yo me he sumergido en la ardora en alguna ocasión, la sensación es maravillosa y espero no perder nunca la capacidad de asombro que nos sigue brindando el mar a los que lo disfrutamos.
Hermoso hilo
