Entre la gotita de aceite y el cuentahoras, estamos apañados los sufridores de los VOLVO.
Menudo Volvo nos metieron en el barco. Desde luego el astillero puede ser de primera, pero si el suministrador es Volvo, me lo pensaré de nuevo si por aquellas circunstancias de la vida (lease loteria, euromillones, cuponazo o primitiva) me vuelvo a comprar otro velero.
Otro sufridor de la gotita de aceite que no tiene solución y en motores que no llevan funcionando ni cinco años.
