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Originalmente publicado por LP706
“. . . es normal tú cabreo, pero este no debe ser con el astillero, sino con la justicia y su forma. . . “
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Pues estas discrepancias náuticas en barcos nuevos o pedidos, en el resto de Europa se aclaran en menos de un año, aquí en España estas cosas duran entre cuatro y ocho años. Con lo cual ya no es un enfado y malestar de una temporada, lo cual ya es muy chungo y jodio. Son hasta 8 años de estar jodio, puteado, de mala leche, y pagando abogados, procuradores, costas, etc. etc. Quien tenga la culpa o haya metido la pata que pague con todas sus consecuencias. Pero aquí esto no funciona así, aqui te obligan a entrar en un juego que te va a costar mucho dinero, salud, y te va a tener años y años fastidiao, antes de que decidan algo.
Lo mismo pasa con las constructoras de casas. Como tengas un desencuentro o quieras pleitearles, vas jodio durante unos laaaaargos años.
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Originalmente publicado por LP706
“Yo imagino que el velero debe estar y llevar ya años construido”
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Es que de no ser así, el astillero tendría en 2006, o incluso antes, ya una condena por incumplimiento de sentencia (algo que es muy muy gordo y malo), y si no lo pone aquí, es porque no la hay por ambas partes. Es lo mismo que cuando compras una casa en construcción, quedas obligado a seguir pagando y el constructor a finalizarla y entregarla.
La gran putada en este pais es que el incumplimiento de una de las partes, no exime a la otra de tener que seguir pagando (sino que se lo pregunten a los del OPENING ENGLISH aquel). Pero claro, el impago puntual de uno, tampoco permite al otro dejar de ofrecer el servicio contratado de golpe. Pero es la manía que tenemos en España de liar las cosas.
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Originalmente publicado por LP706
“Una embarcación acabada, no recepcionada, y notificada que está acabada y lista para ser recogida, puede estar depositada a seco a la intemperie (en el mejor de los casos) o estar a flote años y años sin mantenimiento por culpa de la lentitud de la justicia”
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Con una casa, un coche, o cualquier otra cosa que compres no pasa nada si no le recoges. Pero un barco . . .
Un embargo o precinto de un barco es un tema muy muy delicado. Porque si se deja a flote, sin uso, sin mantenimiento, y casi sin vigilancia durante años, luego puede que en vez de barco, te encuentres algo a flote al que llamarle barco es ser muy piadoso. (los juzgados no entienden de corrosión, verdin, caracolillo, ataque de las incrustaciones y otros bichitos al gel, putrefacción del agua almacenada años y años en tanques y tuberias, humedad, necesidad de airear sentinas, de poner de vez en cuando un motor en marchar, de cambiar ánodos, de que el sol y el salitre se cargan las maderas, etc. etc.)
En todos nuestros puertos hay casos de estos, por suerte la mayoría se encuentran en los varaderos a seco (si me refiero a esos barcos que llevan años en el varadero sin que nadie sepa de quien son o que parecen abandonados; la gran mayoría de ellos están vinculados con procesos abiertos en los juzgados).
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Originalmente publicado por LP706
“Lo habitual, en TODOS los contratos de encargo de una construcción, es que no se admiten devoluciones, ni cancelaciones del pedido (salvo lo 15 días tras la firma de un contrato que conceden las leyes españolas en todo lo que se compre). Así pues, siempre, y salvo que el constructor acceda de forma voluntaria (que no suele ser el caso, yo nunca lo vi) estas obligado a ir pagando religiosamente todos los plazos en los momentos indicados, y sólo podrás reclamar si no te entregan la embarcación en la fecha convenida.”
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Pues es sí, es una practica habitual, sin ir más lejos dos de los más importantes astilleros de embarcaciones de recreo franceses incluyen estos puntos en el clausulado de sus contratos. Y uno de ellos, tiene todas las cláusulas y exclusiones de la garantía que antes puse, entre otras. Causas de no pocos litigios, que siempre pierden los armadores, porque ellos aceptaron y firmaron una garantía con unas condiciones que son lo que está escrito y no lo que ellos piensan (que en muchos casos es lo que el sentido común diría de como tiene que ser). Pero lo mismo nos ocurre con los seguros náuticos y otras tantos temas.