Coincido con Amelius; he visto, al menos, un par de modificaciones de este tipo en catamaranes: proas y popas postizas que mejoraban el asiento y el paso de ola. Respecto al Gregal, que posiblemente sea una carena perfecta para ceñir, recuerdo un reportaje en un Yate y Motonáutica de hace ya muchos, muchos años, en los que un ejemplar había sido modificado para hacer frente a las nuevas mediciones imperantes. El barco se llamaba Omi, "el zorro de la bahía de Palma", rezaba su sobrenombre. Los veteranos amantes de las regatas seguro que tienen más datos respecto a las reformas que se le hicieron a este magnífico diseño de Angus Primrose.
