Pues mira, me recuerda algo que he visto hacer en alguna ocasión y que es una gran temeridad.
Acercarse navegando a vela a un monstruo de éstos para verlo "muy de cerca" sin tener en cuenta que por viento que haga a sotavento de esa "pantalla" te vas a quedar sin viento de golpe.
Incluso la corriente que generan con su arrancada puede llegarte a succionar hacia uno de sus costados.
Es lo que le podía haber pasado al velero.
Se creía que le daba tiempo a cruzar y de golpe se quedó sin viento y parado en medio de la trayectoria del grande.
Hay que darles toda el agua posible de margen a esos bichos.
Y es que juegan en otra liga....
