
22-10-2010, 00:23
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Hermano de la costa
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Re: Los grandes marinos del siglo XVIII
Como sería largo de contar toda la historia de esta lucha en la que la Colonia de Sacramento (recuperada en el mismo año de su fundación por José de Garro y entregada como colonia a Portugal por el tratado de Alfonza en 1701) fue ampliando su extensión y sus negocios, convirtiéndose en un nido de contrabandistas portugueses, con el concurso del inglés, en detrimento de Buenos Aires, nos ceñiremos a la entrada en escena de Tilly. Y eso que los conflictos creados por la dichosa colonia durante el reinado de Fernando VI fueron enormes.
Detalle de la Colonia del Sacramento.
En 1776 nuestro marino recibe el mando de la escuadra que debe transportar el ejército de D. Pedro Ceballos (o Cevallos) Cortés y Calderón, el que fuera gobernador de Buenos Aires entre 1757 y 1766. A Pedro se le acababa de nombrar Virrey del recién creado virreinato de la provincia del Río de la Plata, iba pues, con un montón de títulos y cargos más, como jefe de la expedición que debía atacar y expulsar de territorio español a los portugueses y sus aliados. Ya en 1757, siendo gobernador de Buenos Aires, Pedro había tomado de nuevo la colonia deshaciendo la flota angloportuguesa que quería recuperarla a principios de 1763 y realizado una expedición hacia el norte del territorio de Río Grande, consiguiendo varios éxitos militares contra los portugueses, pero el Tratado de París de 1763 (que ponía fin a la Guerra de Siete Años ya comentada con otros marinos) le obligó a devolver la Colonia del Sacramento a Portugal, siempre apoyada por los ingleses. ¿Otra vez? Sí otra vez (y eso que no cuento las idas y venidas con Fernando VI). Lo que la sangre del militar da, el político lo quita. Al menos retuvo para España las posesiones conquistadas en Río Grande. De nada servirían las cesiones del Tratado de París, pues los envanecidos portugueses, sostenidos por la pérfida Albión, siguieron provocando y agrediendo.
Mapa de Henri de Chatelain (s XVII) con las posesiones españolas en el mundo.
Así que ya tenemos a la escuadra mandada por Tilly saliendo de Cádiz en 1776 rumbo a América llevando al flamante primer virrey de La Plata y su ejército con orden de “tomar satisfacción de los portugueses por los insultos cometidos en el Río de la Plata”. Con 65 años Tilly debía gobernar más de 20 barcos de guerra y proteger unos 99 barcos mercantes. La escuadra estaba compuesta por cinco navíos de 70 cañones (Poderoso, San José, San Dámaso, Septentrión y Monarca) y uno de 64 (América), siete fragatas (Sta. Rosa, Sta. Margarita, Sta. Teresa, Sta. Clara, Venus, Júpiter y Liebre) un chambequín, tres paquebotes, un bergantín, una urca, dos bombardas, una saetía armada y dos brulotes.
Chambequín o jabeque de la época. El de esta historia se llamaba “Andaluz”, pero no es este, como ya sabéis.
El ejército constaba de unos diez mil hombres. Parece ser que en la Júpiter viajaba como Guardiamarina Alcalá-Galiano. El buque insignia del Marqués de Casa Tilly era el Poderoso, al mando del capitán de navío don Juan de Lángara y Huarte, en él se acomodaba la plana mayor del ejercito. Por cierto, parece que los altos mandos no estaban de acuerdo en donde efectuar el desembarco. Diferencias de opinión entre los de la Armada y el Virrey y los suyos. Pero, aun así fue un éxito.
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