¡Qué magnífica reflexión, Werke! (y la de Heuss, que no conocía)
Ya no importa tanto la idea con la que Prometeo inició este bendito hilo, porque algunos de vosotros estais volcando en él unas experiencias hermosamente narradas y sumamente emotivas.
Sin duda sois dignos herederos de Prometeo, el de Homero, el de Byron y el de Sheley, el que se enfrenta al mismísimo Zeus en nombre de la dignidad humana.
Mi relación con la mar no es casual, sino intencionada y buscada, pero nunca ha sido mi pan ni el de los míos. No puedo aportar un punto de vista tan valioso como el vuestro.
Gracias Prometeo por tu inciativa y por mantener este hilo vivo.
