Señor Werke, ha sido delicioso y emocionante su relato y si me permite solo quisiera puntualizar que en ningún caso quise expresar que cualquier tiempo pasado fue mejor. Creo que hablé que el mundo profesional tiene muy poco de romántico. Solo trataba de reivindicar lo simple frente a lo artificioso. Derivamos en generaciones de motores, hablamos de electrónica y acabamos en tratamientos y en respeto. Quiero también decir que nunca he denostado a nadie, al revés mi intención fue defender y justificar la intervención que comenta, dado que yo practicaba un juego que no se conocía hasta que lo expliqué. Quería desvelar la paradoja de que lo que debería ser normal se convierte en excepcional. No quiero aquellos tratamientos decimonónicos que usted describe, pero reclamo una recuperación del buen gusto, de la elegancia verbal, que va ligada con una cierta sobriedad. Por desgracia esta actitud es bien escasa, por no decir excepcional y la falta de ella desemboca en la vulgaridad que en cierto modo es sinónimo de brutalidad. Insisto en que nadie de este foro debe darse por aludido, en otras entradas lo he explicado.siempre me he sentido tratado con mucho afécto
Con relación a los símbolos, solo estoy en parte de acuerdo con usted. Es cierto que las banderas solo son trapos, pero tienen su utilidad. Somos un pueblo iconoclasta empeñado en destruir símbolos para inventar o imponer otros. Los símbolos son necesarios, expresan sentimiento de pertenencia, valores compartidos…como usted opino que solo se ama a la mujer, pero ¿Cómo le llamo a los que son y se sienten mis camaradas? Algunos lucen un ancla, otros una hélice, me da igual, pero pongámosle nombre. Dicen que los esquimales disponen de muchas formas para denominar a la nieve. Ese dato muestra la importancia que para ellos tiene ese estado del agua para su supervivencia. Aquellos que no les ponen nombre a las cosas, lo primero que denotan es desprecio o ignorancia sobre su valía. Por eso, con todo el respeto a su experiencia, comprendiendo el rencor que pudiera tener a los que le hablaron de orgullo patrio ( y no confundo patriotismo con nacionalismo) mientras despreciaban sus derechos, insisto en los ritos y los símbolos pues como decía en otras entradas, esos son los instrumentos para conectar aquel mundo que algunos vivimos con el ahora impera. Son muy distintos, es cierto, pero para mi forman un todo y sin querer suplantar su criterio, me da la impresión- por el respeto que manifiesta a los jóvenes-, algo parecido a mi siente.

