Ciertamente navegar en solitario es a veces más seguro que con el grupo de paseantes que en algunas ocasiones se nos embarcan.
Ya es suficiente ocuparse del barco para tambien estar peniente de los invitados, ya que desde hace muchos años he aprendido que en el mar una mano es para ti y otra para el barco, entoces que mano dedicas a los paseantes.
Esto me ha hecho tomar una medida fundamental, despues de ver como alguno, muy mi pesar, y sin poder evitarlo, comete cualquier tropelia; aunque en una ocasión, para evitar la caida de unos de ellos por la borda , me premiaron con algún punto de sutura en la mano.
Por todo ello, y con alguna protesta acallada con el ya raido "donde manda Patron no manda marineo", he tomado la decisión, y así lo indico a los invitados, "vosotros sois mis invitados y así no teneis que hacer nada, solo disfrutar del paseo", eso sí se solita voluntario para que se ocupe del Bar.

