No creo que D. Arturo busque notoriedad, no la necesita. Eso sí, levanta pasiones. Todo el mundo se acuerda y critica lo que él dice. Y eso que otros "notables" abren la boca el mismo día.
Siempre parecen ser los mismos los que dicen cosas inapropiadas. Que lo son, no me cabe duda. Pero... hay mucha ley del embudo.
¿De las plumas, los blancos y otras lindezas no se acuerda nunca nadie?
