Cede, lamento de veras leer en tu último mensaje el que te sientas solo y sin apoyos. Reitero que te he felicitado por el hilo y lo vuelvo a hacer, pero las discrepancias no tienen porqué suponer un "conmigo o contra mí". El propio Guillermo Gefaell ye ha hecho observaciones muy serias y se ha desmarcado de ciertas conclusiones, y eso no quiere decir en absoluto que no aprecie el valor de tu trabajo y el esfuerzo que le has dedicado.

J*d*r, si te sientes solo tras ¡¡¡ +3000 mensajes !!! ya me contarás tu concepto de "acompañado".
Yo te reconozco y agradezco sinceramente tu labor, gracias a tí he descubierto métricas del barco que nunca había manejado (y que ya me han hecho extraer algunas conclusiones), he visto la aplicación de dichas métricas en videos, he asistido a clases magistrales (por buenas y por didácticas) sobre estabilidad y condiciones de navegación, y, si por mí fuera, lucharía también por ser el mensaje 6000.
Mi discrepancia viene con ciertas posturas que, en mi modesta y probablemente equivocada opinión, se han llevado a un punto en el que las conclusiones y las consencuencias de las mismas en forma de perjuicios deberían estar acompañadas de prudencia, no de callarse, en absoluto, nada más lejos de mi intención ni de mi propia forma de ser. Ni pongo palos en ninguna rueda ni tengo nada contra el mensajero, te pido que tomes la discrepancia como un acto más dentro de la amistad. No te conozco personalmente, espero tener el placer de hacerlo, pero a lo largo de 3000 mensajes no creo que seas una persona que busques ni quieras el "si, bwana", la discrepancia la buscamos en la empresa como un facilitador de cambios positivos siempre y cuando se encauce por vías adecuadas, como entiendo que son los casos que han salido en este hilo (aunque confieso que no me he leido los 3000).
Te animo a salir del "stand by", si lo que necesitas es calor y solidaridad aquí tienes mi granito de arena, aun cuando haya discrepado. Me gustaría seguir aprendiendo del mismo como ya he tenido ocasión de hacer, y tú puedes seguir enseñando, con Guillermo y algunos otros ilustres cofrades que también han dejado su sapiencia.
Un abrazo.