¡Cómo me gustan estas intervenciones! ¡¡y como las envidio!! mi abuelito era pescador y de pequeñita me llevaba a la playa a pasear. Cuando ya me hice mayor el sufría alzeimer y murió antes de convertirme en armadora. Peeero, a veces pienso que la suerte que me ha acompañao en numerosos marrones en la mar se la debo a él, que me vigila desde donde esté
(no venía al caso, lo siento pero me puse ñoña recordándolo)
