Eso que he copiao (vaaale, un tocho infumable) lo escribí hace años y sigo pensando lo mismo. No hay que recordar con pena. Cierto es que la nostalgia es inevitable, y que muchas veces no podemos evitar derramar esa lagrimilla sentía al recordar, pero hay que pensar que esos recuerdos son recuerdos felices, momentos que disfrutamos y que ya nadie nos podrá quitar porque siempre los llevaremos en la memoria y sobretodo en el corazón
¿Todo este rollo a qué viene? pues porque quizá este finde más de uno recuerde a sus seres queridos, y porque me gustaría que los que lo hicieran no estuvieran tristes, no lo pasaran mal. Durante una etapa de nuestras vidas hemos sido felices con esas personas, y seguro que ellos estén donde estén les gustaría que les recordásemos con una sonrisa de esas de verdad, llena de ternura. Así que nada de caras ñoñas ni de penas, (ahora mismito me voy a sonar los mocos pa dar ejemplo)y el que salga a navegar que les brinde un bordo
