María, ¡¡cuantas veces me acordé de ti!! y me dio tristeza saber de no navegabas...de veras que me alegra volverte a encontrar por estos lares, y sobretodo con ganas de volver a la mar. Sé bienvenida y si bajas por el sur, tendrás al cachalote y a su tripu a tu disposición
Un besazo
