Sí, nos llamó otro cofrade pero dada la

localización de la radio tardamos en contestar.
Llegar fue una gozada, no tardamos nada. Ibamos a unos 8 nudos con puntas de casi 10. Luego la entrada al puerto fue otra cosa, yo aún siento ciertas protuberancias en la garganta, aunque la patrona se lo pasó bomba mientras íbamos pegando saltos y yo soltando todo tipo de improperios. La verdad es que subió bastante el viento, pero hay que acostumbrarse a todo tipo de navegaciones (sobre todo yo). El caso es que a mí me extrañaba no ver ni un barco (bueno, en realidad nos cruzamos con uno).
