Cuentan que en su periplo por los 40 rugientes lo pasó bastante mal por un choque con un iceberg.
Cuentan que salió de esa durmiendo, sacando agua, comiendo y sacando agua.
Cuentan que cuando llegó a Bilbao cumplió con lo social y se fue a tomar algo.
Y cuentan que, ya entrado en calor... le gritaba a uno de sus muchos discípulos
..............¡Unai!... ¡He visto al demonio!.....
...........................¡ y tengo que volver a verlo para darle de ostias !.......
Bueno... cosas que cuentan.
Ya sabéis.
Pd: Unai era un chavalillo que frecuentaba el club y que decidió ponerse a prueba navegando varios años en Nueva Zelanda. De apellido Basurko, no se si os suena

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Pero vamos que... yo no estaba allí... son cosas que se dicen en charlas de Taberna.
