Guillermo, estoy contigo al 100%, en lo que respecta a lo absurdo de tener presentar un proyecto elaborado y firmado por un técnico competente, para construirse un barco. Así a secas.
Creo que una medida más realista, ahora que se busca simplificar, hubiese sido marcar una eslora determinada, a partir de la cual SI sea necesario este proyecto, y que por debajo de ella, te permita de una manera lo más simple -y barato posible-, hacer realidad cualquiera de los centenares de planos que circulan y se ofrecer por la Red, obviando la necesidad de ese trámite.
Siempre pongo el ejemplo del vela ligera Snipe.
Sí deseo construirme uno, ¿necesito el subsodicho proyecto?.
Vamos, que me acerco a tu despacho con una proposición como esta, y las risas de oyen desde Villagarcía hasta la Cibeles, con ecos desde La Gudiña a Ponferrada.
Los 18 ó incluso quizás los 20 pies, es un valor a considerar inicialmente; pero que se aplique la misma vara de medir a un barquito de 2,6 metros que a un 15 metros, indica que mucha gente en la calle Ruiz de Alarcón, no tiene los pies en el suelo.
Y también vuelvo a decir, que hoy por hoy, es más facil -y barato-, iniciar la construcción de un avión que de un barco. Lo digo, con 25 años de trabajo a mis espaldas en ese tema.
Saludos a todos, y mis mejores felicitaciones a Guillermo por su aportación técnica a la naútica. Es un pozo de sabiduría del cual deseamos beber todos.
Copas generosas.

