Casi cuadradas, en realidad son trapezolidales:

Esta es una
vela de relinga, propia de las embarcaciones tradicionales de parte de la costa atlántica europea, no se puede confundir con la vela al tercio que es la del bote de abajo. La vela de relinga va amurada en la proa del velero, y, al virar, se puede y se debe dajar bajar la popa de la verga para pasarla por delante del mástil. Esta maniobra es diferente en las
velas la tercio más comunes en las islas británicas y sus ex-colonias, el gratil va amurado en la parte baja del mástil, con lo que las presiones que se dan al "navegar a la mala", como se dice para las
velas latinas, son muy peuqeñas.
Vaya rollo.
