Ufff... ¡y luego poner a parir los precios de los barcos de segunda mano! No sé, pero si el precio del nuevo es uno que se puede ver en internet de una empresa conocida de Vigo, a mí personalmente me parece muy buena ocasión

Pensar que el nuevo puede tener más vicios o problemas escondidos que el de segunda, como que no (que no quiere decir que no los pueda tener, pero con más probabilidades que el otro, no).