Aun a riesgo de que se me eche encima la gente, permítaseme decir lo siguiente:
Por una vez, creo que no se debe culpar a los políticos.Si no me equivoco, el puente, al igual que el dedo de Dios, no eran sino el resultado de siglos de Naturaleza luchando consigo misma, y el resultado final es el que vemos. Bueno, ni siquiera eso, pues los restos que quedan también serán eliminados.Restaurarlos de manera artificial me parece, con perdón, una gilipollez. Para artificiales ya tenemos cualquier escultura, más o menos bellas según la mano de su autor y del ojo de quien las ve.
Mientras tanto, la Naturaleza está esculpiendo sus propias obras, en trabajoso laborar.Sepamos admirarlas y admitir que la Naturaleza es mutable.
Salud
