Esta vez, voy a tirar por otro lado con la historia.
Desde hace mas de diez años, acudo a un proveedor de efectos navales, en el que consigo lo que necesito y me hace precio de mayorista.
El año pasado, por casualidad, descubrí que su familia y la de mi almiranta se conocen desde hace años, y que su propia madre es amiga mía. hasta ese momento desconocía esta relación, pero siempre me ha tratado de maravilla, incluso en la factura.
Ya veis, aún queda buena gente, y se merece


