Hola Prometeo,
Me alegro que la experiencia haya acabado bien y tu hijo en franca recuperación.
Siempre advierto a los que me acompañan, sobre los peligros que entrañan las maniobras de amarre.
Tendemos a sobrevalorar nuestras aptitudes y fuerza y no contamos con que un barco tiene inercia y no es fácil controlarlo.
Muy didáctica la explicación, en tu habitual estilo de redacción. Da gusto leerte.
Saludos y rondas para todos
............Aupa Alonso!!!!
