Gracias por compartirlo.
Tengo un hijo de 9 años y acabamos de volver de navegar. Él ya quiere llevar el timón, baja defensas y corre a proa y popa echando una mano. No se si seguirá la afición, pero hoy con tu relato me he visto reflejado en tí con sana envidia.
Te envidio por la buena mano a vela que llevas a tus espaldas, y porque tu hijo sea un tripulante más.
Un abrazo.
Juanitu.
