Anécdota propia, de mi primer día, hace mucho (perdón, musho) tiempo, en Jerez (perdón, heré).
Entramos a comer y el camarero nos lee de carrerilla el menú. No entendí, nunca mejor dicho, ni papa.Pero de segundo ví que alguien estaba comiendo pez espada, que en Aragón y supongo que en otros muchos sitios llamamos emperador, y es lo que pedí, y el camarero:
-mperaó?
-sí, emperador
-mmperaóoo?
-sí, sí, emperador
-¿y ezo qué ez lo que é?
-pues lo que está comiendo ese señor de allí.
-ah, pejezpá.
P´haberme matao.
Salud
