Yo conoci un frances en Martinica que me contaba que vivia del piso alquilado que tenia en Paris. Cuando llegaba a una marina si necesitaba cargaba agua y enchufaba baterias. Tenia una bici. Al dia siguiente se fondeaba hasta que cambiaba de puerto.
El barco lo compro para ese viaje y le costo casi todos sus ahorros + el coche.
El desencadenante: un desengaño amoroso.
