Cita:
Originalmente publicado por Juanitu
Gracias por compartirlo.
Tengo un hijo de 9 años y acabamos de volver de navegar. Él ya quiere llevar el timón, baja defensas y corre a proa y popa echando una mano. No se si seguirá la afición, pero hoy con tu relato me he visto reflejado en tí con sana envidia.
Te envidio por la buena mano a vela que llevas a tus espaldas, y porque tu hijo sea un tripulante más.
Un abrazo.
Juanitu.

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Dale tiempo hombre. Antes tienes que llegar a mi edad y en ese momento tu hombrecito de nueve años, ya será un tripulante en plenitúd de facultades.
Por ahora, no tengas ninguna dura, le gustará. Cuando sea mayorcito, ya tendrá otras distracciones. En ese momento me temo que el que tendrás que dejar de frecuentar un poco el barco eres tu,
para dejar que el solíto se lo enseñe a l@s amigit@s

¿como no le va gustar con nueve años?
Un niño tiene en el barco a su alcance un mundo maravillóso. las cosas tienen un sentido, no están dominadas por los complejos códigos de los adultos.
la finalidad de los objetos es faciles de entender, pero todo propicia la imaginación, no como el mundo virtual donde muchos niños -por desgracia- están inmersos. Un niño que viva el mar, nunca podrá padecer el sindrome de los Hikicomoris y eso, no dudes que hoy en día es algo muy importante que le ofreces a tu hijo.


