En todo caso, en mi último barco, amarrado en el Port Olimpic, cuando este era reciente y habían pocos barcos, podía pasar dos años sin sacarlo del agua.

Solo debía, antes del segundo verano, fondear un día tranquilo y rascar las "islas" de incrustaciones y la flotación.
Luego, con todo el puerto lleno, ya no era posible. Supongo que unos doscientos tanques de aguas negras debían tener algo de pérdidas..
