Pues no estoy de acuerdo con mi amigo "BUTXETA".
Como él llevo un Selden y una mayor de sables verticales, lo que facilita mucho evitar las arrugas, aunque sea a costa de aumentar peso en todo lo alto por aumento de superficie, fundas de sables y los propios sables.
De momento hemos hecho juntos ( la vela y yo) mas de 12.000 millas casi todas ellas con mi esposa y eso supone que hemos hecho unas cuantas con las velas ( menos de las que quisieramos).
Pero da problemas a pesar de lo cuidadoso que seas.
- Roturas del patín por rozamiento con la garganta de la botavara.
- Roturas del cabo sin fin que va peremnemente al sol y se pudre.
Meter y sacar es algo mas complicado que lo que él parece sugerir.
pues hay que trabajar con el sin fin y con el pujamen al tiempo y coordinadamente.
Si te entra "una rasca" de golpe, de noche y en plena sesión de gualdrapazos te entra doblado el batidor de la baluma, tienes un señor atasco que posiblemente tengas que solucionar subiendo al palo para ayudar a salir la vela. (seguramente la habrás enrollado conel doblez, pero al salir la propia tensión del pujamen se lo impide.
Si no pones el freno, con lo que hay que ir al palo, el viento puede hacer salir la vela, pues la fricción del plato del enrollador no es suficiente para evitar que gire el eje y salga.
Navegando con viento muy, muy cerrado de proa y a motor es imposible usarla para estabilizar el barco sin destrozarla por gualdrapeo, cosa que es muy sencilla con los sables forzados horizontales.
Yo me he acostumbrado a todos esos inconvenientes porque es lo que hay, pero si pudiera permitirmelo, cambiaría a una vela clásica se sables forzados con buenos patines sobre un carril. De hecho tengo los presupuestos y ... quien sabe. Podré afrontar entonces una "mala noche" sin ir acojonado pensando en que trastada me va a hacer el enrollador.
