Tal como lo planteas, sin ningún tipo de luz, ni forma de aviso, lo único que te queda es la observación. Procura controlar las luces de los barcos que naveguen por la zona y reza por no encontrarte con alguien en la misma situación que tu.
Si estás en zona de navegación fluida, o un canal o dispositivo de separación de tráfico, salte por la tangente y arrímate a donde no seas un peligro flotante.
También existen los milagros (y las casualidades).

