A mi me pasó, cruzamos el golfo de Almería, motor roto, mayor rizada porque estaba rota bajo el primero y génova roto, con tormentín, desde la ratonera de San José hacia Almerimar que es más grande y podíamos dejar el barco, y quedándonos sin batería, dedicándonos a optimizárlas como se podía, por la tarde/noche cae del todo el viento en medio dél golfo y viene de poniente y nos preparamos para hacer bordos a velocidades a ratos de menos de un nudo, sin agotar las baterías con la radio, y dado que no teníamos peligro aparente, más que el de tardar en llegar, sin llamar a SM.
Pero por la noche, los barcos que se acercan por esa zona de la costa eran un peligro, porque sin casi maniobra solo esperas que te vean, y las luces las encendíamos a ratos, cuando veías barcos próximos ( a lo mejor a más de 10'). No nos acercábamos a una costa tan llana, entonces nuestro gps era sin cartas ni nada y por si acaso, a Punta Sabinar, tan llana, le dábamos mucho respeto, pero mucho, nos quedábamos a unas cinco o seis millas de costa y otro tanto de la zona de tránsito, por en medio, haciendo bordos que nos llevaran a poniente. La noche era clara y calmada, y sin luces de respeto, nos quedaban las linternas, varias incluso, pero agobiaban las guardias (solo éramos dos) por la continua e intensa vigilancia, sin radar, sin radio. Nos ayudaba la luna y los delfines, que venían y pasaban un buen rato dando vueltas en torno nuestro.
Por la mañana, como pudimos, nos acercamos a unas 2-3 millas y salió a remolcarnos la zodiac de nuestros amigos del Tooftevag, y fin de la aventura. Podíamos haber llamado a SM, pero no me parece lógico emplear estos servicios si la situación no es del todo comprometida. Aparte de tener poca batería para la radio, por lo que decidimos mantenerla apagada, y usarla solo en caso de necesidad. Estaban tambien los móviles.
No quiero ni pensar esa situación en el estrecho, con calma=niebla

, corrientes, tráfico intenso, rizadas...
Una sirena a mano tambien ayuda.
Pese a todo fue la recuerdo como una experiencia bonita, a pesar de que de lo cansado que estaba en un autobús de vuelta hacia Murcia, me robaron un portatil arriba mío y ni me enteré. Pero la nevegación fue preciosa.